Un ícono gráfico rojo de la etiqueta de advertencia de THC que se incluye en todos los productos legales de cannabis en Colorado.

¿QUÉ ES
EL CANNABIS?

Tal vez conozcas el cannabis como “marihuana,” “mota” o “yerba.” La planta de cannabis produce una sustancia química que altera la mente llamada THC (o tetrahidrocannabinol), que es la responsable de hacerte sentir “high” o drogado. El cannabis se puede fumar, vapear o consumir en alimentos o bebidas.

Todos los productos de cannabis, tanto recreativos como medicinales, que se venden en Colorado deben llevar el símbolo rojo de “THC” que aparece en esta página, así que siempre fíjate en eso.

Muchas personas creen que, como el cannabis es legal, es seguro para cualquiera. Pero eso no es verdad, especialmente para quienes tienen menos de 21 años. Sigue leyendo para conocer más sobre los riesgos, el uso y los efectos del cannabis en menores de edad.

TU SALUD ESTÁ
BAJO TU CONTROL

Tu cerebro no termina de desarrollarse hasta los 25 años. Esto significa que consumir cannabis a edades tempranas puede impedir que alcances todo tu potencial. Es tu responsabilidad construir tu futuro, así que debes saber de qué manera el cannabis afecta tu salud.

Un adolescente toca la batería en el sótano de la casa de sus padres en Colorado.

Cuida tu cerebro y mantén tu mente clara.

Consumir cannabis o marihuana puede afectar el desarrollo de tu cerebro, lo que puede dificultarte alcanzar tus metas. La parte del cerebro encargada de tomar decisiones, conocida como la corteza prefrontal, también se ve afectada cuando estás bajo los efectos del cannabis. Esto puede hacer que te cueste pensar con claridad y evitar situaciones peligrosas, como no subirte a un auto conducido por alguien que está drogado o ebrio.

Un adolescente usa su computadora portátil mientras está en clase en Colorado.

Aprendes y recuerdas mejor sin cannabis.

Los jóvenes que consumen cannabis con regularidad tienen más probabilidades de tener dificultades para aprender, problemas de memoria y calificaciones bajas en matemáticas y lectura. Los estudios muestran que estos efectos pueden durar semanas después de haber consumido.

Necesitas tu cerebro para todo lo que haces, desde la escuela hasta las actividades que más disfrutas. ¿De verdad quieres dejar que el cannabis afecte eso?

Una adolescente crea música en platos en casa en Colorado.

Puede ser difícil dejar de consumir, ¿así que para qué empezar?

El cannabis puede ser adictivo, y si empiezas a consumirlo a una edad temprana, es más probable que te vuelvas adicto. Al optar por no consumirlo, no tienes que preocuparte por cómo podría afectarte en el futuro.

Algunas señales de adicción incluyen dejar que el cannabis interfiera con la vida diaria, como en la escuela, el deporte o el trabajo; consumir más o por más tiempo de lo que planeabas; y tratar de dejarlo varias veces sin éxito. Si te preocupa un amigo o un familiar, visita coloradocrisisservices.org.

Dos adolescentes juegan hockey en una pista cubierta en Colorado.

El cannabis te puede frenar.

Ya seas artista o deportista, es importante que sepas que el cannabis puede afectar qué tan bien haces las cosas que te gustan. Esto se debe a que el cannabis puede alterar tu tiempo de reacción y tu coordinación. Esto es especialmente cierto en actividades cotidianas que disfrutas, como tocar un instrumento, andar en patineta o incluso manejar.

Al no consumir cannabis, puedes concentrarte en los momentos que más te importan.

El cannabis puede afectar tu salud mental.

La adolescencia es una etapa importante para descubrir quién eres y cómo te sientes. Pero consumir cannabis puede complicar ese proceso.

Las investigaciones muestran que los adolescentes y jóvenes que usan cannabis tienen más probabilidades de enfrentar problemas de salud mental, como tener pensamientos suicidas o ver y oír cosas que no son reales, en comparación con quienes no lo consumen.

Decidir no usar cannabis le da a tu mente el espacio que necesita para fortalecerse, mantener el equilibrio y enfocarse en las cosas que realmente te hacen sentir bien.

Un adolescente en Colorado hace un truco en una bicicleta motocross.

Respira mejor y aire más limpio.

Al igual que fumar cigarrillos, fumar cannabis y estar expuesto al humo de segunda mano del cannabis puede irritar los pulmones y dificultar la respiración. Las personas que fuman cannabis con frecuencia pueden desarrollar tos o silbidos al respirar, incluso cuando no están consumiéndolo. Al decidir no fumar cannabis, puedes respirar con más tranquilidad, sabiendo que tu cuerpo y tu futuro están más saludables.

Los productos para vapear pueden contener nicotina, cannabis (THC o CBD) u otras sustancias como saborizantes u otros químicos añadidos. Aunque el vapeo se ha vuelto más popular, se han registrado brotes de enfermedades pulmonares relacionadas con su uso. Los efectos a largo plazo del vapeo en la salud aún se desconocen, y mientras se obtiene más información sobre estas enfermedades, nuestra mejor recomendación es no vapear.

Visita la página web sobre Vapeo y Enfermedades Pulmonares en el sitio web del CDPHE para ver actualizaciones específicas sobre el brote en Colorado.

Una adolescente en Colorado habla por su teléfono celular.

Puedes tener reacciones fuertes.

El cannabis a veces puede provocar reacciones que asustan, como sentir paranoia o que el corazón te late más rápido de lo normal. Incluso puede hacer que ogas o veas cosas que no están ahí. La mejor manera de evitar este tipo de reacciones es no consumir cannabis desde un principio.

Si algún conocido tiene una reacción adersav, toma la decisión responsable de quedarte con él y de llamar a la línea de ayuda de control de intoxicaciones al 1-800-222-1222. Si el cuadro parece grave, llama al 911 de inmediato. Las personas menores de 21 años que llaman pidiendo ayuda y se quedan con la persona afectada por un problema médico o una mala reacción reciben protección. La persona afectada podría enfrentar consecuencias legales dependiendo de las normas locales de orden público, pero igual es importante que hagas lo que puedas para mantenerla a salvo.

CONOCE LOS RIESGOS DEL CONSUMO DE CANNABIS EN MENORES DE EDAD.
TOMA EL CONTROL DE TU FUTURO.

El consumo de cannnabis en menores de edad puede afectar mucho más que tu salud. Desde problemas legales a la forma en que puede perjudicar tus planes para después de la preparatoria, conocer los riesgos puede ayudarte a tomar las mejores decisiones para tu futuro.

Un ícono gráfico rojo de una tarjeta de identificación estatal de Colorado o licencia de conducir que representa las restricciones de edad para el cannabis.

Si no tienes 21 años, es ilegal.

Las leyes de cannabis en Colorado requieren que tengas 21 años o más para poder usar, comprar o poseer cannabis. Sin embargo, en algunos casos, el cannabis medicinal puede ser recomendado a personas menores de 21 años que tengan una condición médica. Si la persona es menor de 18 años, solo puede obtener una tarjeta médica con la recomendación de dos médicos y la aprobación de su padre, madre o tutor legal.

Si te descubren usando cannabis de forma ilegal (esto incluye usar el cannabis medicinal de otra persona), podrías recibir una infracción por posesión de menor (MIP, por sus siglas en inglés). Esto aplica incluso si un amigo o familiar mayor de 21 años compra cannabis legalmente y te lo da. Además, esa persona también podría meterse en serios problemas, ya que compartir cannabis con un menor es un delito grave (felonía).

Un ícono gráfico rojo que representa la amistad, mostrando a dos amigos con los brazos alrededor del otro.

No pierdas la confianza de tu familia y amigos.

Si te atrapan con cannabis, puedes perder la confianza de tus padres y las libertades que tanto te costó conseguir. Tus amigos también podrían sentirse decepcionados o incómodos si descubren que consumes cannabis.

Un ícono gráfico rojo de zapatos deportivos que representa el atletismo adolescente y los riesgos del consumo de cannabis.

No dejes que el cannabis te distraiga de tu equipo, tu club, tus clases o cualquier otra cosa que te importa.

Si te descubren consumiendo cannabis, eso puede afectarte seriamente en la escuela. Podrías ser expulsado de equipos deportivos y quedar fuera de actividades extracurriculares. Incluso podrías ser suspendido, expulsado o enviado a consejería por uso de drogas.

La escuela ya es lo suficientemente estresante por sí sola, así que si no quieres perder las cosas que más te gustan, lo mejor es no consumir cannabis desde un principio.

Un ícono gráfico rojo de un llavero de coche que representa los riesgos de conducir bajo la influencia del cannabis.

Mantén tu expediente limpio, conducir drogado puede hacer que te sancionen por conducir bajo la influencia de sustancias (DUI).

Al igual que conducir ebrio, hacerlo drogado es ilegal. No solo podrías ser imputado por DUI, sino que también podrías herirte o lastimar gravemente a otras personas. La marihuana afecta tu tiempo de reacción, tu criterio y tu percepción de profundidad, lo que hace más peligroso que manejes. Además, las sanciones por DUI son caras y pueden costar miles de dólares en honorarios legales. También pueden hacer que pases mucho tiempo en los tribunales y que tengas que hacer servicio comunitario, estar en libertad condicional y hasta ir a la cárcel.

Un ícono gráfico rojo de una caja registradora que representa cómo el uso de cannabis en menores de edad puede afectar el empleo.

Tu trabajo es demasiado importante para que te drogues.

Las pruebas de detección de drogas siguen siendo habituales con muchos empleadores. Un gran número de compañías no permiten el consumo de marihuana, así que si te atrapan con marihuana en el trabajo o si te sancionan con un DUI o MIP, puedes ser despedido. Esto puede traerte dificultades a la hora de conseguir nuevos empleos. Es importante saber que aunque no hayas consumido marihuana durante varias semanas, el THC puede permanecer en tu organismo. Esto significa que la prueba puede dar positiva aunque no hayas consumido recientemente.